Oscar Wilde

•Febrero 8, 2008 • Deja un comentario
Oscar Wilde


(Irlanda, 1854-1900)
Wilde
  Novelista, poeta, crítico literario y autor teatral de origen irlandés, gran exponente del esteticismo cuya principal característica era la defensa del arte por el arte. Oscar Fingal O’Flahertie Wills Wilde nació el 16 de octubre de 1854, en Dublín y estudió en el Trinity College de esa ciudad. De joven solía participar en las reuniones literarias organizadas por su madre. Más tarde, siendo estudiante de la Universidad de Oxford, destacó en el estudio de los clásicos y escribió poesía; su extenso poema Ravenna ganó el prestigioso premio Newdigate en 1878, y convirtió el estilo bohemio de su juventud en una filosofía de vida. En Oxford, recogió la influencia de innovadores estéticos como los escritores Walter Pater y John Ruskin. De carácter excéntrico, el joven Wilde llevaba el pelo largo y vestía pantalones de montar de terciopelo. Su habitación estaba repleta de objetos de arte, como girasoles, plumas de pavo real y porcelanas de china. Sus actitudes y modales fueron repetidamente ridiculizados en la publicación satírica Punch y en la ópera cómica de Gilbert y Sullivan Paciencia.A pesar de ello, su ingenio y su talento le hicieron ganar innumerables admiradores. Su primer libro fue Poemas (1881), y su primera obra teatral, Vera o los nihilistas (1882), se representó por primera vez en Nueva York, ciudad en la que el autor se encontraba por entonces, de paso en una larga gira de conferencias por los Estados Unidos. Tras ella, se estableció en Londres y, en 1884, se casó con una mujer irlandesa muy rica, Constance Lloyd, con la que tuvo dos hijos. A partir de entonces, se dedicó exclusivamente a la literatura. En 1895, en la cima de su carrera, se convirtió en la figura central del más sonado proceso judicial del siglo, que consiguió escandalizar a toda la mojigata clase media de la Inglaterra victoriana. Wilde, que había mantenido una íntima amistad con lord Alfred Douglas, fue acusado por el padre de éste, el marqués de Queensberry, de sodomía. Se le declaró culpable en el juicio, celebrado en mayo de 1895, y, condenado a dos años de trabajos forzados, salió de la prisión arruinado material y espiritualmente. Pasó el resto de su vida en París, bajo el nombre falso de Sebastian Melmoth.

Entre sus primeras obras se cuentan dos colecciones de historias fantásticas, escritas para sus hijos, El príncipe feliz (1888) y La casa de las granadas (1892), y un conjunto de cuentos breves, El crimen de lord Arthur Saville (1891). Su única novela, El retrato de Dorian Gray (1891), es una melodramática historia de decadencia moral, que destaca por su brillante estilo epigramático. Aunque el autor describe todo el proceso de la corrupción del protagonista y, a través del sorprendente final, defiende la lucha contra la degradación moral, los críticos de su tiempo continuaron considerándole un inmoral. Las obras teatrales más personales e interesantes de Wilde fueron las cuatro comedias El abanico de lady Windermere (1892), Una mujer sin importancia (1893), Un marido ideal (1895) y La importancia de llamarse Ernesto (1895), caracterizadas por unos argumentos hábilmente entretejidos y por sus ingeniosos diálogos.

A pesar de su escasa experiencia dramática, consiguió demostrar un talento innato para los efectos teatrales y para la farsa, y aplicó a estas obras algunos de los métodos creativos que solía utilizar en sus restantes obras, como las paradojas en forma de refrán inverso, algunas de las cuales han llegado a hacerse muy famosas: -Experiencia es el nombre que cada uno da a sus propios errores- o -¿Qué es un cínico? Una persona que conoce el precio de todo y el valor de nada-. En contraste con sus comedias, Salomé es una obra teatral seria acerca de la pasión obsesiva. Originalmente escrita en francés, la estrenó en París en 1894 la reconocida actriz Sarah Bernhardt. Posteriormente, el compositor alemán Richard Strauss compuso una ópera homónima basada en ella. Lord Alfred Douglas la tradujo al inglés, en 1894, y el artista Aubrey Beardsley la ilustró. En la cárcel, Wilde escribió De profundis (1895), una extensa carta de arrepentimiento por su pasado estilo de vida. Algunos críticos la han considerado una obra extremadamente reveladora; otros, en cambio, una explosión sentimental muy poco sincera. La balada de la cárcel de Reading (1898), escrito en Berneval, Francia, muy poco después de salir de prisión, y publicado anónimamente en Inglaterra, es uno de sus poemas más poderosos. En él retrata la dureza de la vida en la cárcel y la desesperación de los presos, con un lenguaje bello y cadencioso. Durante muchos años, el nombre de Oscar Wilde sobrellevó el estigma impuesto por la puritana sociedad victoriana. En la actualidad, el artista que se esconde tras ese nombre ha sido reconocido como un brillante crítico social, y sus obras mantienen una vigencia universal. En la literatura en español su influencia se dejó notar en los escritores más esteticistas desde el español Ramón Gómez de la Serna, pasando por el chileno Eduardo Barrios o el catalán Pere Gimferrer. El escritor y editor Ricardo Baeza ha traducido casi toda su obra publicada, primero en España y después en Buenos Aires, donde se exilió durante la Guerra Civil española. Se convirtió al catolicismo el 30 de noviembre de 1900, poco antes de morir de meningitis.  © eMe
Textos:
De profundis (fragmento)
El fantasma de Canterville (fragmento)
El pescador y su alma (fragmento)
El príncipe feliz (fragmento)
El retrato de Dorian Gray (fragmento)
La balada de la cárcel de Reading (fragmento)

Web Recomendada:
www.cmgww.com/historic/wilde






 

5 años
1859

14 años
1868

21 años
1875

29 años
1883

34 años
1888

39 años
1893

43 años
1897

Lewis Carroll

•Febrero 8, 2008 • Deja un comentario
Lewis Carroll


- Charles Lutwidge Dodgson -
(Gran Bretaña, 1832-1898)
Carroll

  Escritor, matemático y lógico inglés, conocido principalmente por su inmortal creación Alicia en el país de las maravillas. Carroll nació en Daresbury (Cheshire), el 27 de enero de 1832, y estudió en Rugby y en Christ Church (Oxford). Entre 1855 y 1881 fue profesor de matemáticas de Oxford. Es autor de varios tratados matemáticos, entre los que destaca Euclides y sus rivales modernos (1879). En 1865 publicó con su seudónimo Alicia en el país de las maravillas. Su continuación, A través del espejo y lo que Alicia encontró allí, se publicó en 1872. Posteriormente escribió, La caza del Snark (1876), y una novela, Silvia y Bruno (2 volúmenes, 1889-1893). Tal vez por su carácter tímido le gustaba la compañía de niñas y niños para los cuales, Carroll les escribió miles de cartas, deliciosos ejercicios de fantasía adornados en muchos casos con pequeños bocetos. Morton N. Cohen y Roger L. Green las recopilaron y publicaron con el título de Cartas de Lewis Carroll (2 volúmenes, 1979).

Carroll adquirió también celebridad como fotógrafo aficionado. Casi todos sus retratos fueron de niñas que posaron para él con diversos disfraces y en ocasiones también desnudas; realizó asimismo retratos de adultos, como los de la actriz Ellen Terry y los poetas lord Alfred Tennyson y Dante Gabriel Rossetti. Abandonó la fotografía en 1880, al parecer por las críticas recibidas por sus retratos de niñas pequeñas. Los cuentos de Alicia, que han hecho célebre el nombre de Lewis Carroll en todo el mundo y han sido traducidos a numerosas lenguas, fueron escritos originalmente en 1862 para Alice Liddell, hija de Henry George Liddell, deán de Christ Church. Tras su publicación, los relatos, ilustrados por el dibujante inglés sir John Tenniel, se hicieron famosos de inmediato como libros infantiles. En una época de implacable didacticismo de los libros infantiles, Alicia fue el primer personaje de la literatura infantil que entrevió la hipocresía y la presuntuosidad didáctica del mundo de los adultos. El atractivo de estos relatos para los adultos reside en la ingeniosa mezcla de fantasía y realidad, suave sátira, absurdidad y lógica. Los nombres y las expresiones de los personajes la Liebre de Marzo, El sombrerero, El gato de Cheshire o la Reina de Corazones han entrado a formar parte de personajes clásicos de la literatura. Murió en Guilford (Surrey), el 14 de enero de 1898.  © eMe

Textos:

Lewis Carroll
Alicia en el país de las maravillas (fragmento)

–¡Qué sensación más extraña! –dijo Alicia–. Me debo estar encogiendo como un telescopio.
Y así era, en efecto: ahora medía sólo veinticinco centímetros, y su cara se iluminó de alegría al pensar que tenía la talla adecuada para pasar por la puertecita y meterse en el maravilloso jardín. Primero, no obstante, esperó unos minutos para ver si seguía todavía disminuyendo de tamaño, y esta posibilidad la puso un poco nerviosa. «No vaya consumirme del todo, como una vela», se dijo para sus adentros. «¿Qué sería de mí entonces?» E intentó imaginar qué ocurría con la llama de una vela, cuando la vela estaba apagada, pues no podía recordar haber visto nunca una cosa así.
(…)
Mientras decía estas palabras, le resbaló un pie, y un segundo más tarde, ¡chap!, estaba hundida hasta el cuello en agua salada. Lo primero que se le ocurrió fue que se había caído de alguna manera en el mar. «Y en este caso podré volver a casa en tren», se dijo para sí. (Alicia había ido a la playa una sola vez en su vida, y había llegado a la conclusión general de que, fuera uno a donde fuera, la costa inglesa estaba siempre llena de casetas de baño, niños jugando con palas en la arena, después una hilera de casas y detrás una estación de ferrocarril.) Sin embargo, pronto comprendió que estaba en el charco de lágrimas que había derramado cuando medía casi tres metros de estatura.

Web Recomendada:
www.lewiscarroll.org

H. P. Lovecraft

•Febrero 8, 2008 • Deja un comentario
H. P. Lovecraft


- Howard Philips Lovecraft -
(EEUU, 1890-1937)
Lovecraft

  Escritor estadounidense, autor de relatos fantásticos y de terror, cuya obra suele compararse con la de Edgar Allan Poe. Nació en Providence (Rhode Island), el 20 de agosto de 1890. Lovecraft fue un niño enfermizo y precoz, que perdió a sus padres enfermos de locura. A los 16 años escribía una columna de astronomía para el Providence Tribune. Entre 1908 y 1923 se ganó la vida a duras penas escribiendo ocasionalmente relatos para revistas de poca tirada, como Weird Tales. Sin embargo, nunca ganó mucho dinero y murió en Providence, el 15 de marzo de 1937 en la pobreza y el anonimato. Diez años más tarde, su obra comenzó a despertar un vivo interés. Sus cuentos hablan de espíritus malignos, posesiones psíquicas y mundos oníricos donde el tiempo y el espacio se alteran irremediablemente, como en sus Mitos de Cthulhu. Su obra ejerció una influencia notable en los escritores de literatura fantástica y ciencia ficción. Sus relatos se recopilaron en varios volúmenes póstumos, entre los que figuran El extraño y otros cuentos (1939) y El cazador en la oscuridad y otros cuentos (1951). Sus mejores novelas cortas son El caso de Charles Dexter Ward (1928), En las montañas de la locura (1931) que la crítica compara con Gordon Pym de Edgar Allan Poe, y La sombra sobre Insmouth (1936).  © eMe

Textos:

H. P. Lovecraft
El extraño (fragmento)

Supe en ese mismo instante todo lo ocurrido; recordé hasta más allá del terrorífico castillo y sus árboles; reconocí el edificio en el cual me hallaba; reconocí, lo más terrible, la impía abominación que se erguía ante mí, mirándome de soslayo mientras apartaba de los suyos mis dedos manchados.
Pero en el cosmos existe el bálsamo además de la amargura, y ese bálsamo es el olvido. En el supremo horror de ese instante olvidé lo que me había espantado y el estallido del recuerdo se desvaneció en un caos de reiteradas imágenes. Como entre sueños, salí de aquel edificio fantasmal y execrado y eché a correr rauda y silenciosamente a la luz de la luna. Cuando retorné al mausoleo de mármol y descendí los peldaños, encontré que no podía mover la trampa de piedra; pero no lo lamenté, ya que había llegado a odiar el viejo castillo y sus árboles. Ahora cabalgo junto a los fantasmas, burlones y cordiales, al viento de la noche, y durante el día juego entre las catacumbas de Nefre-Ka, en el recóndito y desconocido valle de Hadoth, a orillas del Nilo. Sé que la luz no es para mí, salvo la luz de la luna sobre las tumbas de roca de Neb, como tampoco es para mí la alegría, salvo las innominadas fiestas de Nitokris bajo la Gran Pirámide; y sin embargo en mi nueva y salvaje libertad, agradezco casi la amargura de la alienación.
Pues aunque el olvido me ha dado la calma, no por eso ignoro que soy un extranjero; un extraño a este siglo y a todos los que aún son hombres. Esto es lo que supe desde que extendí mis dedos hacia esa cosa abominable surgida en aquel gran marco dorado; desde que extendí mis dedos y toqué una fría e inexorable superficie de pulido espejo.

H. P. Lovecraft
El Sabueso (fragmento)

Y la locura cabalga a lomos del viento…, garras y colmillos afilados en siglos de cadáveres…, la muerte es una bacanal de murciélagos procedentes de las ruinas de los templos enterrados en Belial…Ahora, a medida que oigo mejor el aullido de la descarnada monstruosidad y el maldito aleteo resuena cada vez más cercano, yo me hundo con mi revólver en el olvido, mi único refugio contra lo desconocido.

H. P. Lovecraft
La llamada de Cthulhu (fragmento)

No hay en el mundo fortuna mayor, creo, que la incapacidad de la mente humana para relacionar entre sí todo lo que hay en ella. Vivimos en una isla de plácida ignorancia, rodeados por los negros mares de lo infinito, y no es nuestro destino emprender largos viajes. Las ciencias, que siguen sus caminos propios, no han causado mucho daño hasta ahora; pero algún día la unión de esos disociados conocimientos nos abrirá a la realidad, y a la endeble posición que en ella ocupamos, perspectivas tan terribles que enloqueceremos ante la revelación, o huiremos de esa funesta luz, refugiándonos en la seguridad y la paz de una nueva edad de las tinieblas. Algunos teósofos han sospechado la majestuosa grandeza del ciclo cósmico del que nuestro mundo y nuestra raza no son más que fugaces incidentes. Han señalado extrañas supervivencias en términos que nos helarían la sangre si no estuviesen disfrazados por un blando optimismo. Pero no son ellos los que me han dado la fugaz visón de esos dones prohibidos, que me estremecen cuando pienso en ellos, y me enloquecen cuando sueño con ellos. Esa visión, como toda temible visión de la verdad, surgió de una unión casual de elementos diversos; en este caso, el artículo de un viejo períodico y las notas de un profesor ya fallecido. Espero que ningún otro logre llevar a cabo esta unión; yo, por cierto, si vivo, no añadiré voluntariamente un sólo eslabón a tan espantosa cadena. Creo, por otra parte, que el profesor había decidido, también, no revelar lo que sabía, y que si no hubiese muerto repentinamente, hubiera destruido sus notas.
(…)
Cthulhu existe también, supongo, en ese refugio de piedra que le sirve de abrigo desde que el sol era joven. Su ciudad maldita se ha hundido otra vez, pues el Vigilant navegó por aquel lugar después de la tormenta de abril; pero sus ministros en la Tierra bailan aún, y cantan y matan en lugares aislados, alrededor de monolitos de piedra coronados de imágenes. Cthulhu tuvo que haber sido atrapado por los abismos submarinos pues si no el mundo gritaría ahora de horror. ¿Quién conoce el fin? Lo que ha surgido ahora puede hundirse y lo que se ha hundido puede surgir. La abominación espera y sueña en las profundidades del mar, y sobre las vacilantes ciudades de los hombres flota la destrucción. Llegará el día… ¡pero no debo ni puedo pensarlo! Ruego que si no sobrevivo a este manuscrito, mis ejecutores testamentarios cuiden de que la prudencia sea mayor que la audacia e impidan que caiga bajo otros ojos.

H. P. Lovecraft
Polaris (fragmento)

Nunca olvidaré la noche de la gran aurora, cuando jugaban sobre el pantano los horribles centelleos de la luz demoníaca. Después de los destellos llegaron las nubes, y luego el sueño. Y bajo una luna menguante y cornuda, vi la ciudad por primera vez. Se asentaba, callada y soñolienta, sobre una meseta que se alzaba en una depresión entre extraños picos. Sus murallas eran de horrible mármol, al igual que sus torres, columnas, cúpulas y pavimentos. En las calles había columnas de mármol en cuya parte superior se alzaban esculpidas imágenes de hombres graves y barbados. El aire era cálido y manso. Y en lo alto, apenas a diez grados del cénit, brillaba vigilante esa Estrella Polar. Mucho tiempo estuve contemplando la ciudad sin que llegara el día. Cuando el rojo Aldebarán, que parpadea a baja altura sin ponerse, llevaba ya hecho un cuarto de su camino por el horizonte, vi luz y movimiento en las casas y las calles. Formas extrañamente vestidas, a un tiempo nobles y familiares, dembulaban bajo la luna menguante y cornuda; los hombres hablaban sabiamente en una lengua que yo entendía, si bien era distinta de la que conocía. Y cuando el rojo Aldebarán hubo recorrido más de la mitad de su trayecto, volvió el silencio y la oscuridad.
(…)
Y mientras escribo en mi culpable agonía, frenético por salvar a la ciudad cuyo peligro aumenta a cada instante, y lucho en vano por liberarme de esta pesadilla en la que parece que estoy en una casa de piedra y de ladrillos, al sur de un siniestro pantano y un cementerio en lo alto de una loma, la Estrella Polar, perversa y monstruosa, mora desde la negra bóveda y parpadea horriblemente como un ojo insensato que pugna por transmitir algún mensaje; aunque no recuerda nada, salvo que un día tuvo un mensaje que transmitir.

H. P. Lovecraft
Soneto XIV de Hongos de Yuggoth, de Vientos estelares

Es cierta hora de la penumbra crepuscular,
Casi siempre en otoño, cuando el viento estelar se derrama
Por las calles altas de la colina, que están desiertas
Pero muestran luces tempranas en cómodes habitaciones.
Las hojas muertas se precipitan con giros fantásticos, raros
Y el humo de las chimeneas se arremolina con gracia extraña
Siguiendo geometrías del espacio exterior,
Mientras Fomalhaut vigila a través de las nieblas del sur.
Esta es la hora en que los poetas lunáticos saben
Qué hongos brotan en Yuggoth, y qué perfumes
Y matices de flores llenan los continentes de Nithon,
tales que no se propagan en los pobres jardines terrestres.
Pero, por cada sueño que estos vientos nos traen,
¡barren otra docena de los nuestros! “

Web Recomendada:
www.hplovecraft.com

Edgar Allan Poe

•Febrero 8, 2008 • Deja un comentario
Edgar Allan Poe


(EEUU, 1809-1849)
Poe

  Escritor, poeta y crítico estadounidense, más conocido como el primer maestro del relato corto, en especial de terror y misterio. Nació en Boston el 19 de enero de 1809. Sus padres, actores de teatro itinerantes, murieron siendo él niño, y fue criado por John Allan, un hombre de negocios rico de Richmond (Virginia), que probablemente fue su padrino. A los seis años viajó con la familia Allan a Inglaterra donde ingresó en un internado privado. Después de regresar a Estados Unidos en 1820 siguió estudiando en centros privados y asistió a la universidad de Virginia durante un año, pero en 1827 su padre adoptivo, disgustado por la afición del joven a la bebida y al juego, se negó a pagar sus deudas y le obligó a trabajar como empleado. Contrariando la voluntad de Allan, Poe abandonó su nuevo trabajo, que detestaba, y viajó a Boston donde publicó anónimamente su primer libro, Tamerlán y otros poemas (1827). Poco después se alistó en el ejército, en el que permaneció dos años. En 1829 apareció su segundo libro de poemas, Al Aaraf, y se reconcilió con Allan, que le consiguió un cargo en la Academia militar, pero a los pocos meses fue despedido por negligencia en el deber; su padre adoptivo le repudió para siempre. Al año siguiente de publicar su tercer libro, Poemas (1831), se trasladó a Baltimore, donde vivió con su tía y una sobrina de 11 años, Virginia Clemm. En 1832, su cuento ‘Manuscrito encontrado en una botella’ ganó un concurso patrocinado por el Baltimore Saturday Visitor. De 1835 a 1837 fue redactor de Southern Baltimore Messenger. En 1836 se casó con su joven sobrina y durante la década siguiente, gran parte de la cual fue desgraciada a causa de la larga enfermedad de Virginia, Poe trabajó como redactor para varias revistas en Filadelfia y Nueva York.Entre la producción poética de Poe destacan una docena de poemas por su impecable construcción literaria y por sus ritmos y temas obsesivos. En ‘El cuervo’ (1845), por ejemplo, el autor se siente abrumado por la melancolía y los augurios de la muerte. Su dominio extraordinario del ritmo y el sonido es particularmente evidente en ‘Las campanas’ (1849), un poema que evoca el repique de los instrumentos metálicos, y ‘El durmiente’ (1831), que produce un estado de somnolencia. ‘Lenore’ (1831) y ‘Annabel Lee’ (1849) son elegías a la muerte de una hermosa joven. Su obra poética refleja la influencia de poetas ingleses como Milton, Keats, Shelley y Coleridge, y su interés romántico por lo oculto y lo diabólico, al estilo del español Gustavo Adolfo Bécquer. Su trabajo como redactor consistió en buena parte en reseñar libros, escribiendo un significativo número de críticas. Sus ensayos se hicieron famosos por su sarcasmo, ingenio y exposición de pretensiones literarias; son valoraciones que han resistido el paso del tiempo situándole entre los mejores críticos literarios estadounidenses. Sus teorías sobre la naturaleza de la ficción y, en particular, sus ensayos sobre el cuento, han tenido una influencia duradera en escritores americanos y europeos.Poe quiso ser poeta, pero la necesidad económica le obligó a abordar el relativamente beneficioso género de la prosa. Cierto o no que inventase el cuento, fue quien inició la novela policiaca. Quizá su relato más famoso en este género sea ‘El escarabajo de oro’ (1843), que trata de la búsqueda de un tesoro enterrado. ‘Los crímenes de la calle Morgue’ (1841), ‘El misterio de Marie Rogêt’ (1842-1843) y ‘La carta robada’ (1844) están considerados como los predecesores de la moderna novela de misterio o policiaca. Además de su soberbia construcción argumental, la mayoría de sus cuentos sobresalen por la morbidez de su inventiva. Destacan ‘La caída de la casa Usher’ (1839), en el que tanto el argumento como los personajes acentúan la penetrante melancolía de su atmósfera; ‘El pozo y el péndulo’ (1842) es un escalofriante relato de crueldad y tortura; en ‘El corazón delator’ (1843) un maníaco asesino es impelido por su inconsciente a confesar su culpa, y ‘El barril del amontillado’ (1846), es un relato estremecedor de venganza. En 1847 falleció su mujer y él mismo cayó enfermo; su desastrosa adicción al alcohol y su supuesto consumo de drogas, atestiguado por sus contemporáneos, pudo contribuir a su temprana muerte en Baltimore, el 7 de octubre de 1849.  © eMe


Textos:

Edgar Allan Poe
El Pozo y el Péndulo (fragmento)

Me hallaba agotado, mortalmente agotado por aquella agonía sin fin. Cuando, por último me desataron, y pude sentarme, noté que perdía el conocimiento. La sentencia, la espantosa sentencia de muerte fue la frase claramente articulada que llegó a mis oídos. Luego, el sonido de las voces de los inquisidores, me pareció que se apagaba en el zumbido indefinido de un sueño. Su ruido provocaba en mi ánimo cierta sensación de rotación, quizá debido a que lo identificaba con una rueda de molino. Sin embargo, aquello duró muy poco tiempo y ya no oí nada más. No obstante, durante cierto tiempo vi -¡y con qué horrible exageración!- los labios de los jueces vestidos de negro, eran blancos, más blancos que las hojas de papel en que estoy escribiendo estas palabras, adelgazados hasta lo grotesco, con la dura expresión de su resolución irrevocable y del riguroso desprecio por el dolor humano. Veía cómo los decretos de lo que para mí representaba el Destino, surgían aún de aquellos labios. Contemplé cómo se retorcían articulando una frase mortal, cómo pronunciaban las sílabas de mi nombre, y me estremecí al ver que el sonido no seguía al movimiento. Durante varios momentos de frenético espanto, percibí la blanda y casi imperceptible ondulación de las negras colgaduras que cubrían las paredes de la sala, y mi vista cayó entonces sobre los siete grandes cirios que había colocado sobre la mesa. Al principio fueron para mí la representación de la claridad, y los imaginé ángeles blancos y esbeltos que venían a salvarme. Pero inmediatamente unas náuseas mortales invadieron mi alma, y sentí que cada fibra de mi ser se estremecía como si se hubiera hallado en contacto con el cable de una batería galvánica. Las formas angélicas se convirtieron en espectros con cabeza de llama, y comprendí claramente que no debía esperar de ellos auxilio alguno. Entonces, como una especie de brillante nota musical se insinuó en mi alma la idea del reposo inefable que debe gozarse en la tumba. Legó de una forma suave y furtiva, y creo que precisé un largo espacio de tiempo para apreciarla por entero. Sin embargo, en el preciso momento en que mi alma empezó a sentir la idea con claridad, y a acariciarla, las figuras de los jueces se desvanecieron como por arte de magia, los grandes cirios, cuyas llamas se apagaron por completo, se redujeron a la nada, y sobrevino la negrura de las tinieblas. Todas mis sensaciones parecieron desaparecer como si el alma se hundiera en una zambullida loca y precipitada en lo más profundo del Hades. Y el Universo se convirtió en noche, silencio e inmovilidad.

Edgar Allan Poe
Filosofía de la composición (fragmento)

Considerando entonces a la Belleza como mi provincia, mi siguiente pregunta se refería al tono de su más alta manifestación -y toda experiencia ha mostrado que este tono es uno de tristeza. La Belleza, de cualquier clase, en su desarrollo supremo, invariablemente mueve a las lágrimas al alma sensitiva. La melancolía es pues el más legítimo de los tonos poéticos.

Edgar Allan Poe
La caída de la casa Usher (fragmento)

En el más verde de nuestros valles, habitado por los ángeles buenos, antaño un bello y majestuoso palacio -un radiante palacio-alzaba su frente. En los dominios del rey Pensamiento, allí se elevaba. Jamás un serafín desplegó el ala sobre un edificio la mitad de bello. Banderas amarillas, gloriosas doradas sobre su remate flotaban y ondeaban (esto, todo esto, sucedía hace mucho, muchísimo tiempo); y a cada suave brisa que retozaba en aquellos gratos días, a lo largo de los muros pálidos y empenachados se elevaba un aroma alado. Los que vagaban por ese alegre valle, a través de dos ventanas iluminadas, veían espíritus moviéndose musicalmente a los sones de un laúd bien templado, en torno a un trono donde, sentado (porfirogénito) con un fausto digno de su gloria, aparecía el señor del reino. Y refulgente de perlas y rubíes era la puerta del bello palacio por la que salía a oleadas, a oleadas, a oleadas y centelleaba sin cesar, una turba de Ecos cuya grata misión era sólo cantar, con voces de magnífica belleza, el talento y el saber de su rey. Pero seres malvados, con ropajes de luto, asaltaron la elevada posición del monarca;(ah, lloremos, pues nunca el alba despuntará sobre él, el desolado) Y en torno a su mansión, la gloria que rojeaba y florecía es sólo una historia oscuramente recordada de las viejas edades sepultadas. Y ahora los viajeros, en ese valle, a través de las ventanas rojizas, ven amplias formas moviéndose fantásticamente en una desacorde melodía; mientras, cual un rápido y horrible río, a través de la pálida puerta una horrenda turba se precipita eternamente, riendo, mas sin sonreír nunca más.

Edgar Allan Poe
La carta robada (fragmento)

En un desapacible anochecer del otoño de 18.., me hallaba en París, gozando de la doble fruición de la meditación taciturna y del nebuloso tabaco, en compañía de mi amigo C. Auguste Dupin, en su biblioteca, au troisième, Núm. 33, Rue Dunot, barrio St.Germain. Hacía lo menos una hora que no pronunciábamos una palabra; parecíamos lánguidamente ocupados en los remolinos de humo que empañaban el aire.
Yo, sin embargo, estaba recordando ciertos problemas que habíamos discutido esa tarde; hablo del doble asesinato de la calle Morgue y de la desaparición de Marie Rogêt. Por eso me pareció una coincidencia que apareciera, en la puerta de la biblioteca, Monsieur G., Prefecto de la policía de París.
Le dimos una bienvenida sincera, porque el hombre era casi tan divertido como despreciable, y hacía varios años que no lo veíamos. Estábamos a oscuras cuando entró, y Dupin se levantó con el propósito de encender una lámpara, pero volvió a sentarse sin haberlo hecho, porque G. dijo que había venido a consultarnos, o más bien consultar a Dupin, sobre un asunto oficial que les daba mucho trabajo.
—Si se trata de algo que requiere reflexión —observó Dupin, absteniéndose de dar fuego a la mecha—, lo examinaremos mejor en la oscuridad.
—Esa es otra de sus ideas raras —dijo el Prefecto, que llamaba raro a todo lo que no comprendía, y vivía, por consiguiente, entre una legión de rarezas.

Edgar Allan Poe
La máscara de la Muerte Roja (fragmento)

En una asamblea de fantasmas como la que acabo de describir es de imaginar que una aparición ordinaria no hubiera provocado semejante conmoción. El desenfreno de aquella mascarada no tenía límites, pero la figura en cuestión la ultrapasaba e iba, incluso, más allá de lo que el liberal criterio del príncipe toleraba. En el corazón de los más temerarios hay cuerdas que no pueden tocarse sin emoción. Aun el más relajado de los seres, para quien la vida y la muerte son igualmente un juego, sabe que hay cosas con las cuales no se puede jugar. Los concurrentes parecían sentir en lo más hondo que el traje y la apariencia del desconocido no revelaban ni ingenio ni decoro.

Edgar Allan Poe
La pérdida del aliento (fragmento)

No obstante, al ir aumentando la luz al acercarnos a la ciudad, mi torturador se levantó, y ajustándose el cuello de la camisa, me dio las gracias muy amistosamente por mi amabilidad. Viendo que yo permanecía inmóvil (todos mis miembros estaban dislocados y mi cabeza vuelta hacia un lado), empezó a sentir cierta aprensión, y despertando al resto de los pasajeros les comunicó con tono muy decidido que en su opinión les habían metido durante la noche a un hombre muerto a cambio de un hombre vivo y responsable, que además era su compañero de viaje; al llegar aquí me dio un puñetazo en el ojo derecho, a modo de demostración de la veracidad de sus palabras.
(…)
Todo el grupo expresó su determinación de no aguantar pacíficamente tales imposiciones en el futuro y de no dar un solo paso más de momento con un cadáver a cuestas. En consecuencia, fui arrojado fuera bajo la señal del “Crow” (taberna por delante de la cual pasaba casualmente el coche en aquel momento), sin más contratiempos que la fractura de mis dos brazos, por encima de los cuales pasó la rueda trasera izquierda del vehículo. También debo hacer justicia al conductor y decir aquí que no se le olvidó tirar detrás de mí el mayor de mis baúles, que cayó desgraciadamente sobre mi cabeza y me fracturó el cráneo de una forma a la vez interesante y extraordinaria.

Edgar Allan Poe
Silencio (fragmento)
- Escúchame – dijo el demonio apoyando la mano en mi cabeza -; la región de que hablo es una sombría región de Libia a orillas del río Zaire. Y allí no hay ni calma ni silencio. Las aguas del río son de un tinte azafranado y enfermizo y no corren hacia el mar, sino que palpitan eternamente bajo la pupila roja del sol con un movimiento tumultuoso y convulsivo. A lo largo de muchas millas, a ambos lados del legamoso lecho del río, se extiende un pálido desierto de gigantescos nenúfares. Suspiran entre sí en esa soledad y dirigen hacia el cielo sus largos cuellos espectrales, mientras inclinan a uno y otro lado sus cabezas sempiternas. De ellos se levanta un rumor confuso que se parece al rugido de un torrente subterráneo. Y entre sí, suspiran. Pero su reino tiene un límite, el límite de la oscura, densa, horrible selva. Allí, como las olas en torno a las Hébridas, la maleza está en perpetua agitación. Pero ningún viento agita el cielo.

Edgar Allan Poe
Un descenso al Maelstrón (fragmento)

Miré, lleno de vértigo, y descubrí una vasta extensión oceánica, cuyas aguas tenían un color tan parecido a la tinta que me recordaron la descripción que hace el geógrafo nubio del Mare Tenebrarum. Ninguna imaginación humana podría concebir panorama más lamentablemente desolado. A derecha e izquierda, y hasta donde podía alcanzar la mirada, se tendían, como murallas del mundo, cadenas de acantilados horriblemente negros y colgantes, cuyo lúgubre aspecto veíase reforzado por la resaca, que rompía contra ellos su blanca y lívida cresta, aullando y rugiendo eternamente. Opuesta al promontorio sobre cuya cima nos hallábamos, y a unas cinco o seis millas dentro del mar, advertíase una pequeña isla de aspecto desértico; quizá sea más adecuado decir que su posición se adivinaba gracias a las salvajes rompientes que la envolvían. Unas dos millas más cerca alzábase otra isla más pequeña, horriblemente escarpada y estéril, rodeada en varias partes por amontonamientos de oscuras rocas.

Web Recomendada:
www.poemuseum.org

Charles Baudelaire

•Febrero 8, 2008 • Deja un comentario

Charles Baudelaire


(Francia, 1821-1867)
Baudelaire

  Poeta y crítico francés, principal representante de la escuela simbolista. Nació en París el 9 de abril de 1821 y estudió en el Collège Louis-le-Grand. Su infancia y su adolescencia fueron infelices, pues su padre murió cuando tenía sólo seis años. Su madre volvió a casarse y Charles, que odiaba a su padrastro, nunca se lo perdonó. Decididos a poner freno a su carrera literaria, y con la intención de que abandonara sus propósitos, sus padres lo enviaron a la India en 1841. Pero abandonó el barco y regresó a París en 1842, más dispuesto que nunca a dedicarse a la literatura. Con la intención de solucionar sus problemas económicos, empezó a escribir críticas en la prensa nacional. Sus primeras publicaciones importantes fueron dos cuadernillos de crítica de arte, Los salones (1845-1846), en los que analizaba con agudeza las pinturas y los dibujos de artistas contemporáneos franceses como Honoré Daumier, Edouard Manet y Eugène Delacroix.Su primer éxito literario llegó en 1848, cuando aparecieron sus traducciones del escritor estadounidense Edgar Allan Poe. Animado por los resultados, e inspirado por el entusiasmo que en él suscitó la obra de Poe, a quien le unía una fuerte afinidad, Baudelaire continuó traduciendo los relatos de Poe hasta 1857. En 1842 alcanzó la mayoría de edad y heredó la fortuna de su padre, lo que le permitió irse de casa y disfrutar de una vida de lujo. Las grandes sumas de dinero que gastó en su apartamento del Hôtel Lauzun y su estilo de vida decadente le dieron fama de excéntrico, e inmoral y le hicieron endeudarse para el resto de su vida. Durante este periodo de libertad y ocio, Baudelaire fue, sin embargo, enormemente creativo y escribió muchos de sus mejores poemas. La principal obra de Baudeleaire, una recopilación de poemas que lleva por título Las flores del mal, vio la luz en 1857. Inmediatamente después de su publicación, el gobierno francés acusó a Baudelaire de atentar contra la moral pública. A pesar de que la élite literaria francesa salió en defensa del poeta, Baudelaire fue multado y seis de los poemas contenidos en este libro desaparecieron en las ediciones posteriores. La censura no se levantó hasta 1949. Su siguiente obra, Los paraísos artificiales (1860), es un estudio autoanalítico basado en sus propias experiencias e inspirado en las Confesiones de un comedor de opio inglés, del escritor británico Thomas De Quincey. A partir de 1864 y hasta 1866, Baudelaire vivió en Bélgica. En 1867, aquejado de parálisis, regresó a París, donde tras una larga agonía murió el 31 de agosto.Considerado hoy como uno de los mayores poetas de la literatura francesa, Baudelaire poseía un sentido clásico de la forma, una extraordinaria habilidad para encontrar la palabra perfecta y un gran talento musical; escribió algunos de los poemas más bellos e incisivos de la literatura francesa. Su originalidad, que causaba tanto asombro como malestar, le hace merecedor de un lugar al margen de las escuelas literarias dominantes en su época. Su poesía es para algunos la síntesis definitiva del romanticismo, para otros la precursora del simbolismo y para otros, finalmente, la primera expresión de las técnicas modernas. Baudelaire fue un hombre dividido, atraído con idéntica fuerza por lo divino y lo diabólico. Sus poemas hablan del eterno conflicto entre lo ideal y lo sensual, entre el spleen y el ideal. En ellos se describen todas las experiencias humanas, desde las más sublimes hasta las más sórdidas. Entre sus obras destacan, además de las ya citadas Pequeños poemas en prosa, sus diarios íntimos Cohetes, y Mi corazón al desnudo. Todas ellas se publicaron tras la muerte del autor, en 1867.  © eMe

Textos:

Charles Baudelaire
El leteo, de Las flores del mal

Ven a mi pecho, alma sorda y cruel,
Tigre adorado, monstruo de aire indolente;
Quiero enterrar mis temblorosos dedos
En la espesura de tu abundosa crin;
Sepultar mi cabeza dolorida
En tu falda colmada de perfume
Y respirar, como una ajada flor,
El relente de mi amor extinguido.
¡Quiero dormir! ¡Dormir más que vivir!
En un sueño, como la muerte, dulce,
Estamparé mis besos sin descanso
Por tu cuerpo pulido como el cobre.

Para ahogar mis sollozos apagados,
Sólo preciso tu profundo lecho;
El poderoso olvido habita entre tus labios
Y fluye de tus besos el Leteo.
Mi destino, desde ahora mi delicia,
Como un predestinado seguiré;
Condenado inocente, mártir dócil
Cuyo fervor se acrece en el suplicio.

Para ahogar mi rencor, apuraré
El nepentes y la cicuta amada,
Del pezón delicioso que corona este seno
El cual nunca contuvo un corazón. “

Charles Baudelaire
El puerto, de Pequeños poemas en prosa

Un puerto es morada agradable para un alma fatigada de las luchas de la vida. La amplitud del cielo, la arquitectura móvil de las nubes, el colorido cambiante del mar, el centelleo de los faros, son un prisma adecuado y sorprendente para distraer los ojos sin agotarlos jamás. Las formas esbeltas de los navíos de aparejo complicado, a los que la marejada imprime oscilaciones armoniosas, sirven para conservar en el alma el gusto del ritmo y de la belleza. Y además, sobre todo, hay una suerte de placer misterioso y aristocrático para el que ya no tiene curiosidad ni ambición, en admirar, tumbado en la azotea o apoyado de codos en el muelle, todos los movimientos de los que se van y de los que regresan, de los que poseen aún fuerza para querer, deseo de viajar o de enriquecerse.

Charles Baudelaire
Hay en mí más recuerdos, de Las flores del mal

Hay en mí más recuerdos que en mil años de vida.
Una cómoda llena de finales de cuentas,
versos, cartas de amor, con romanzas y pleitos,
y mechones espesos enrollando recibos,
guarda menos secretos que mi triste cerebro.
Es como una pirámide, un inmenso sepulcro
que contiene más muertos que la fosa común.
– Soy como un cementerio que la luna aborrece,
donde largos gusanos, como remordimientos,
se encarnizan sin tregua con mis muertos queridos.
Soy un viejo boudoir donde hay rosas marchitas,
un rebujo anticuado de las modas de ayer
y pasteles dolientes, y Bouchers palidísimos
respirando perfumes de unos frascos vacíos.
Nada existe más largo que los días ingratos
cuando caen los copos de los años nevosos;
el hastío, que es fruto de la triste desgana,
toma las proporciones de una cosa inmortal.
– Oh, materia viviente, vas a ser desde ahora
el granito rodeado del horror más confuso,
dormitando en el fondo de un brumoso Sahara;
una esfinge ignorada por el mundo insensible,
olvidada en el mapa, cuyo umbrío talante
sólo canta a la luz que da el sol en su ocaso. “


13 años
1834

22 años
1843

34 años
1855

40 años
1861

43 años
1864

John Milton

•Febrero 8, 2008 • Deja un comentario
John Milton


(Gran Bretaña, 1608-1674)
Milton

  Poeta y ensayista inglés, autor de una obra rica y densa, que ha ejercido una influencia indiscutible en poetas posteriores. Milton dedicó su prosa a la defensa de las libertades civiles y religiosas y es para muchos el más grande poeta inglés después de Shakespeare. Milton nació en Londres, el 9 de diciembre de 1608. Estudió en el St Paul’s School y el Christ’s College, en la Universidad de Cambridge. En un principio quiso ser sacerdote, pero sus crecientes discrepancias con la cúpula del clero anglicano, unidas al despertar de sus intereses poéticos, le llevaron a abandonar este propósito. De 1632 a 1638 vivió en la casa de campo de su padre, en Horton (Buckinghamshire), y allí comenzó a preparar su carrera poética a través de un ambicioso programa de lecturas de los clásicos griegos y romanos, además de historia política y eclesiástica. De 1638 a 1639 viajó por Francia e Italia, donde conoció a las principales figuras literarias de la época. De regreso a Inglaterra se estableció en Londres y comenzó a escribir una serie de tratados sociales, religiosos y políticos. En 1642, se casó con Mary Powell, quien lo abandonó semanas más tarde por su incompatibilidad de caracteres, pero se reconcilió con él en 1645. Mary Powell murió en 1652. Milton defendió en sus escritos la causa parlamentaria durante la guerra civil entre parlamentarios y leales a la Corona, y en 1649 fue nombrado secretario de Asuntos Exteriores por el gobierno de la Commonwealth. Alrededor de 1652 quedó totalmente ciego y tuvo que realizar su trabajo literario con la ayuda de un secretario. Gracias a la colaboración del poeta Andrew Marvell, pudo continuar con sus responsabilidades políticas hasta la restauración de Carlos II, en 1660. En 1656 se casó por segunda vez, pero su esposa murió dos años más tarde, al dar a luz una hija que sólo vivió unos meses. Con la llegada de la restauración Milton fue condenado a prisión, durante un breve periodo de tiempo, por haber prestado su apoyo al Parlamento. En 1663, se casó por tercera vez y vivió recluido hasta su muerte, el 8 de noviembre de 1674. En las memorias escritas por algunos de sus contemporáneos se define la personalidad de Milton como una singular combinación de gracia y dulzura, de fuerza y severidad, capaz de llegar en ocasiones hasta la violencia. En algunos de sus propios escritos, Milton revela su arrogancia y amargura. Aunque aislado y atormentado por la ceguera, logró culminar sus objetivos y desarrollar las tareas que se había impuesto, iluminando la oscuridad de sus días con la música y la conversación.La obra de John Milton está marcada por su elevado idealismo religioso y su interés por los temas cósmicos. En ella revela un gran conocimiento de los clásicos latinos, griegos y hebreos. Su verso libre es rico y variado, y está modulado con tal maestría que se ha llegado a comparar con los tonos de un órgano. Su trayectoria como escritor puede dividirse en tres periodos. El primero, que abarca de 1625 a 1640, corresponde a sus primeras obras, y en él se incluyen los poemas escritos durante sus años de estudiante en Cambridge: la oda La mañana del nacimiento de Cristo (1629), el soneto Sobre Shakespeare (1630), L’Allegro y Il Penseroso (ambos probablemente de 1631), Tiempo (1632), Una música solemne (1633), las mascaradas Arcades (1634) y Comus (1634), y la elegía Lycidas (1637), que aborda el temor a la muerte prematura y la ambición insatisfecha. Se aprecia en estas obras un creciente dominio de la estrofa y la estructura, y en ellas aparecen ya imágenes y nombres propios que figurarán también en escritos posteriores.Su segundo periodo, de 1640 a 1660, estuvo dedicado principalmente a la redacción de ensayos que lo convirtieron en el más hábil polemista de su época.
En sus primeros ensayos, Milton atacaba a los obispos y defendía la necesidad de difundir el espíritu de la reforma inglesa. El primero de los ensayos publicados de este segundo periodo fue Reformas de la disciplina de la Iglesia en Inglaterra (1641); mientras que el más exhaustivo y elaborado, en lo que a su argumentación se refiere, fue La razón del gobierno de la Iglesia (1641-1642), que incluye además una importante disgresión en la que Milton habla de su primera infancia, su educación y sus ambiciones. (Este tipo de reflexiones autobiográficas salpican toda su obra en prosa). La segunda fase de su preocupación por los problemas políticos y sociales produjo, entre otras obras, la Doctrina y disciplina del divorcio (1643), donde el autor afirma que como el matrimonio se basa en una afinidad intelectual, además de física, debe concederse el divorcio por incompatibilidad de caracteres; y la más famosa de sus obras en prosa, Areopagitica (1644), una encendida defensa de la libertad de expresión. En su obra Sobre la educación (1644) Milton aboga por un sistema que combine la instrucción clásica, destinada a preparar al estudiante para servir al gobierno de su país, con la formación religiosa. El tercer grupo de ensayos incluye sus escritos para justificar la ejecución de Carlos I. El primero de los comprendidos en este grupo, El ejercicio de la magistratura y el reinado (1649), aborda cuestiones institucionales e incide especialmente en los derechos del pueblo contra los tiranos. En su último grupo de ensayos, entre los que destaca Tratado de poder civil en causas eclesiásticas (1659), ofrece ideas prácticas para reformar el gobierno y se muestra contrario a la existencia de un clero profesional, defendiendo la libertad individual para interpretar las Escrituras de acuerdo con la propia conciencia.
Durante sus años de ensayista y político Milton compuso parte de su gran poema épico, Paraíso perdido, además de 17 sonetos, entre los que figuran Sobre su ceguera (1655) y Sobre su esposa muerta (1658). El apogeo de su carrera poética llegó en el periodo comprendido entre 1660 y 1674, cuando completó Paraíso perdido (1667) y compuso además Paraíso recuperado (1671) y el drama poético Samson Agonistes (1671). El Paraíso perdido está considerada como la obra maestra de Milton, y uno de los grandes poemas de la literatura universal. En sus doce cantos narra la historia de la caída de Adán en un contexto de drama cósmico y profundas especulaciones. El objetivo del poeta era justificar el comportamiento de Dios hacia los hombres. El poema denota una imaginación desbordante y una abrumadora capacidad intelectual, y el estilo de Milton alcanza en él la máxima fuerza y exaltación. El Paraíso recuperado, que habla de la salvación humana a través de Cristo, es una obra más breve y menor, a pesar de su riqueza y su fuerza. En Samson Agonistes, una tragedia basada en el modelo griego y escrita en parte en verso blanco y en parte en verso coral sin rima y de longitud variable, Milton se basa en la leyenda de Sansón, incluida en el Antiguo Testamento, con el fin de proporcionar a los derrotados puritanos ingleses el valor necesario para triunfar a través del sacrificio.  © eMe

Textos:

John Milton
El paraíso perdido (fragmento)

La potestad suprema le arrojó de cabeza, envuelto en llamas, desde la bóveda etérea, repugnante y ardiendo, cayó en el abismo sin fondo de la perdición, para permanecer allí cargado de cadenas de diamante, en el fuego que castiga; él, que había osado desafiar las armas del todopoderoso, permaneció tendido y revolcándose en el abismo ardiente, juntamente con su banda infernal, nueve veces el espacio de tiempo que miden el día y la noche entre los mortales, conservando, empero, su inmortalidad. Su sentencia, sin embargo, le tenía reservado mayor despecho, porque el doble pensamiento de la felicidad perdida y de un dolor perpetuo le atormentaba sin tregua. Pasea en torno suyo sus ojos funestos, en que se pintan la consternación y un inmenso dolor, juntamente con su arraigado orgullo y su odio inquebrantable. De una sola ojeada y atravesando con su mirada un espacio tan lejano como es dado a la penetración de los ángeles, vio aquel lugar triste, devastado y sombrío; aquel antro horrible y cercado, que ardía por todos lados como un gran horno. Aquellas llamas no despedían luz alguna; pero las tinieblas visibles servían tan sólo para descubrir cuadros de horror, regiones de pesares, oscuridad dolorosa, en donde la paz y el reposo no pueden habitar jamás, en donde no penetra ni aun la esperanza. Web Recomendada:
www.urich.edu/~creamer/milton

Peliculas y series ON-Line

•Enero 23, 2008 • Deja un comentario

Bleach, la pelicula

•Enero 23, 2008 • Deja un comentario

 

BLEACH LA PELICULA
Titulo Original:Gekijouban Bleach: Memories of Nobody
Nombre Japones: 劇場版BLEACH [ブリーチ] MEMORIES OF NOBODY
Nombre: Gekijouban Bleach: Memories of Nobody
Género: Acción-Aventura-Shounen-Supernatural
Autor: Kubotite
Estudio: Dentsu, Shueisha, Pierrot, TOHO, TV Tokyo
Año Emitida: 2006
Categoria: Pelicula
Idioma: Japonés
Subtitulos: Español
Uploader:LIL WESD
Ubicacion de la pelicula:
http://www.megavideo.com/?c=profile&user=lilwesdSINOPSIS:
Bueno esta es la primera pelicula de Bleach, en la ciudad donde vive Ichigo Karakura Town de repente han aparecido unas almas identificables llamadas Blanks ( Almas Vagantes ) mientras que en la Sociedad de Almas aparece la Tierra reflejada en le Cielo. Tambien aparece una misteriosa joven Shinigami llamada Senna la cual esconde un secreto que unos hombres llamados Los de la Oscuridad quieren y junto con su lider Ganryu quieren a la joven Shinigami pero los de la Sociedad de Almas descubren quien en realidad es esta chica (Senna) y quieren llevarla a la Sociedad de almas pero aparecen Los de la Oscuridad y secuestran a Senna, Ichigo va en busca de ella a otra dimensión y junto con el aparecen unos cuantos Capitanes y los de siempre para pelear contra Ganryu y Los de la
oscuridad. 

 
 
 

 
 
ON-LINE:MEMORIES OF NOBODY

Que es el Rol?

•Enero 23, 2008 • Deja un comentario

¿Qué es rol?

Un juego de rol es un juego de participación.
En un juego de rol una serie de personas (o jugadores) interpretan a unos personajes en un mundo ficticio, ayudados por un narrador (director de juego o master). El lugar de juego puede ser de lo más variado. Desde una casa hasta el sueño dorado de todo jugador: El Local, pasando por bancos en plazas, portales, parques e incluso bares .

¿Que debes Hacer?
Lo único que tienes que hacer es decir lo que tu personaje haría en cada situación que te plantea el narrador. Al contrario que en el teatro no tienes un guión y nadie va a estar soplándote el papel. Tú decides, y dependiendo de las acciones que decidas emprender tendrás más o menos éxito en la actuación.
Así, podríamos decir que los jugadores son como actores de teatro con plena libertad de acción.

 ¿Para qué sirve el narrador?
El narrador es el que te cuenta la historia, el que te da el marco que necesitas para poder desarrollar tu personaje. Imagínate a ti mismo siendo un avezado pirata de los mares del sur, la piel oscura y curtida por todos los años al sol, con un aro de oro en el lóbulo de la oreja izquierda, un pañuelo rojo en la cabeza que ondea al viento y un alfanje en las manos dispuesto para luchar contra los soldados españoles en busca de botín. Ya tienes tu personaje. Pero ahora necesitas un barco, un mar y enemigos a los que robar.
Pues es entonces cuando interviene la figura del narrador. Él se encarga de asegurarte que tengas tesoros que encontrar, barcos que asaltar y españoles a los que degollar. ¿Cómo?. Bien, esa es la parte más difícil del juego de rol, pero sin duda la más edificante. El Narrador utiliza toda su imaginación al servicio del juego. Se encarga de preparar la trama, las escenas dramáticas, los amigos y enemigos inolvidables…podríamos decir que si los jugadores son el alma del rol el narrador es la mente del juego.Y puedes ir aún mas lejos, jugando personajes que jamás imaginaste interpretar. ¿Qué siente un vampiro cuando mata, cuando aplica sus labios sobre una herida en el cuello de una víctima?. ¿Es feliz?. ¿Disfruta haciéndolo?. ¿O acaso le repugna, pero debe hacerlo, como quien debe tomar una medicina que odia pero que necesita?. Eso lleva al extremo la imaginación del jugador, su capacidad interpretativa y su facultad de expresar emociones.

Si el Narrador se lo propone, puede hacerte sudar sangre. No es lo mismo desarrollar una acción en una batalla, donde lo que tienes que hacer es trinchar, pinchar y triturar a los enemigos, que conseguir descubrir al culpable de los asesinatos rituales que acontecen todos los primeros de mes en la universidad.

En el primer caso tendrás que plantear una estrategia para matar sin que te maten. En el segundo tendrás que buscar pistas, interrogar sospechosos, buscar antiguos miembros del profesorado, indagar en bibliotecas sobre la historia de la universidad…

En los dos casos el juego es apasionante. Tal vez pienses que el segundo es demasiado complicado, pero tampoco lo es tanto. Todos hemos visto películas de detectives, y podemos llegar a sacar la trama (acaso el profesor de historia bíblica jubilado sabe algo de los asesinatos).

Así que un jugador novato tiene que plantearse el juego como un reto a su inteligencia. Os aseguro que cualquiera un poco de imaginación puede divertirse a lo grande jugando a rol.


¿Qué necesito para jugar?

Físicamente

Para jugar al rol necesitas un papel, un lapiz y unos dados. Ninguno de estos enseres en imprescindible, pero ayuda bastante. Hay decenas de libros que te ayudarán en la tarea, y te recomiendo que compres alguno para iniciarte y veas como funciona antes de lanzarte a hacer un juego propio.

Puesto que hay diversidad de formas de juego no voy a dar explicaciones detalladas. Tan sólo daré un par de detalles que coinciden en los juegos de rol.

En todos los juegos de rol interpretas a un personaje. Y dependiendo de este personaje tienes una serie de habilidades. Por ejemplo, un camionero sabe manejar camiones, pero no tiene porqué saber pilotar aviones. Así que normalmente todo jugador tiene una Hoja de Personaje, en la que se hallan reflejados sus habilidades.

Con los dados lo que determinamos es el éxito o no de una acción en particular. Ten en cuenta que un piloto de aviones sabe pilotar, pero si se halla en una situación extrema (aterrizar en una pista con tormenta y sin luces) todo va a depender de su habilidad y en su suerte para atinar con el lugar correcto. De esta forma, cuando el piloto dice algo así como: “Me enjugo el sudor de la frente, fijo la mirada en la pista y rezando lo que sepa, acciono la palanca y bajo al suelo” el Narrador tiene que ver la dificultad de esa acción y decidir si va o no a poder hacerlo en virtud de su habilidad y de la “suerte” que tenga en ese momento.

Los dados a utilizar son de variadas formas, colores y tamaños. Desde los clásicos dados de seis caras del parchís hasta los sofisticados dados de veinte o de cuatro caras. Dependiendo del juego se utilizarán unos u otros. La forma de determinar el éxito o fracaso de las acciones varía completamente de un juego a otro.

En realidad

Necesitas dos cosas: narrador y jugadores. Lo más complicado de encontrar es el narrador. Normalmente suele ser un antiguo jugador que ha decidido empezar a dirigir, aunque conozco casos en los que un grupo ha empezado de nuevas con un narrador novato y las cosas no han salido tan mal.

Vampiro, la mascarada

•Enero 23, 2008 • Deja un comentario

VAMPIRO, LA MASCARADA

 “Es un mundo de Oscuridad. El pecado de Caín engendró una maldición de horror que acecha la noche en busca de sangre viviente.
Los cainítas han vivido en una influencia secreta a través de todas las edades de la historia humana, riñiendo unos contra otros en una interminable guerra.
Su progenie inmortal esta entre nosotros aún en estos dias, escondidos de los ojos de la humanidad por una elaborada mascarada.”  

INTRODUCCIÓN

Vampiros:
Cadáveres chupasangres vueltos de la tumba para alimentarse con la sabre de los vivos. Monstruos condenados al Infierno que evitan su castigo mediante una vida robada. Eróticos depredadores que toman sus sustento de hombres y mujeres inocentes a pesar de su resistencia… o quizá sin ella.

Desde el inicio de los tiempos la humanidad ha hablado del vampiro… del no-muerto, del espíritu demoníaco envuelto en carne humana, del cadáver levantado de su tumba y poseído de un hambre abrasadora de cálida sangre. Desde Hungría hasta Hong Kong, desde Nueva Delhi hasta Nueva York, gente de todo el mundo ha experimentado escalofríos de delicioso terror al contemplar las hazañas del vampiro. El vampiro ha embrujado novelas, películas, series televisivas, videojuegos, ropa… incluso cereales para el desayuno.
Pero esas historias son simples mitos, ¿no?

Los vampiros han caminado entre nosotros desde tiempos prehistóricos, y siguen haciéndolo. Han librado una gran guerra secreta desde las primeras noches en la historia, y el resultado de ese conflicto puede determinar el futuro de la humanidad… o su condena definitiva.
Vampiro La Mascarada es un juego de rol ambientado en El mundo de Tinieblas de estilo gotico-punk. No es el tipico juego de rol en el que tienes que tirar dados cada dos por tres (p.ej. SDA, AD&D…) sino que es mucho más narrativo. Se puede jugar durante mucho rato sin tocar los dados, simplemente roleando y realizando acciones automáticas (son acciones en las que tienes tantos dados para tirar que superas automáticamente).


LOS PRIMEROS CLANES 

Según una suerte de leyenda vampirica, se cree que el primer vampiro fue Cain, el tercer ser humano, el que mato a su hermano Abel. Los arcangeles lo condenaron a vivir por siempre, privado de la luz del sol, y a beber siempre sangre. Tambien lo condenaron a que sus hijos llevaran la maldicion y se odiaran entre ellos. Por mucho tiempo, Cain vago, y se encontro con Lilith, la primera mujer, la que Dios creo del barro como a Adan, pero que tuvo que echar del paraiso por “nefasta”, y recien despues hizo a Eva… ( Lilith se menciona dos veces en la biblia, y no en el Genesis). Lilith era maga, y le enseño a Cain algunas de sus artes, pero como el estaba maldito, los poderes que aprendio eran distintos de la Verdadera Magia Sus Disciplinas (asi se llaman los poderes vampiricos) eran en cierto modo menos libres, mas determinadas (pero no menos efectivas… en fin, hay mucho que hablar al respecto). Pero Cain despues se fue, y fundo la ciudad de Enoch, y se sintio solo, por lo cual transmitio la maldicion a tres mortales, conocidos como la segunda generacion. Al pasar solo una parte de su sangre, la segunda generacion era menos poderosa que la primera, Cain. La segunda generación tambien hizo Vasallos, en total 13, que son la tercera generacion, menos poderosa que la segunda. Luego vino el diluvio, y Cain se fue de la ciudad pensando que era un castigo divino. Ahora bien, se cumplio la maldicion, y la tercera generación se levanto contra la segunda, y se dice que la segunda murio. Cain entonces maldijo a cada uno de los 13 vampiros de tercera generación, y cuando estos 13 hicieron Vasallos, les transmitieron esta maldicion. Cabe aclarar que estos vampiros: los 13 de tercera, los 3 de segunda y Cain, se llaman Antediluvianos (por razones obvias).
De ese modo, existen 13 clanes, cada uno de los cuales se diferencia de los otros por el Antediluviano de tercera generación del que provienen. Como cada uno de ellos tenia una personalidad distinta, eligieron como Vasallos a gente que cumpliera tal o cual caracteristica, como por ejemplo, tener inclinacion artistica (clan Toreador) o capacidad para el liderazgo (clan Ventrue), y asi. Estos Vasallos de la tercera generación, es decir, la cuarta, a su vez fue eligiendo gente afin a ellos, y asi cada clan tiene ciertas caracteristicas comunes, y por supuesto la maldicion particular impuesta por Cain.
Con cada generacion, la sangre se diluye cada vez mas (porque lo que se va transmitiendo es la sangre de Cain), por lo cual una generacion de numero mas alto es menos poderosa que las anteriores. Por ello, el Señor va a ser siempre mas poderoso que el Vasallo. Los vampiros, tal vez a falta de algo mejor que hacer, buscan tener poder sobre el mundo de los mortales. No es el caso para todos y cada uno de ellos, pero suele ser la ambicion generalizada. Por esa razon, las intrigas politicas en el mundo de los vampiros se suceden sin cesar, cada uno tratando de superar a los demas. La amistad entre ellos es casi imposible, sobre todo entre los vampiros mas viejos que ya casi no tienen emociones humanas.

AMBIENTACIÓN

El personaje que llevas está claro: un vampiro. Hay muchos y variados clanes entre los que elegir, cada uno con sus poderes y caracteristicas diferentes. Existen derivaciones de los clanes, llamadas “Lineas de Sangre” las cuales hay tantas, que son incontables.

La organización se puede dividir en dos: camarilla y sabbat (de hecho, hay un libro dedicado a cada una)


 

Camarilla: A ésta pertenecen la mayoría de los vampiros, y se encarga de organizar y controlar TODO, y especialmente de que los humanos no sepan la existencia de los vampiros, acción denominada “La Mascarada”.
Sabbat: A ésta también pertenecen gran número de vampiros y se encarga, entre otras cosas, de no ocultar su verdadera naturaleza y destruir a La Camarilla. No respetan a nadie, y si no se tuvieran que alimentar de sangre, eliminarían la raza humana.


CLANES INDEPENDIENTES
Cuatro clanes decidieron permanecer neutrales en la gran Yihad, ofreciendo sus servicios (y sacando provecho) tanto a la Camarilla como al Sabbat. Estos son: los Assamite, un clan mortifero de vampiros asesinos salidos del Oriente Medio; los Seguidores de Set, un oscuro culto de vampiros adoradores de Set, el dios serpiente; los Giovanni, una aislada familia de incestuosos nigromantes y financieros; y los Ravnos, una linea nómada de charlatanes y ladrones gitanos.
El Inconnu
Finalmente, algunos vampiros antiguos se retiraron de los juegos de las sectas, buscando soledad en desolados parajes. Estos, que forman el llamado Inconnu, abandonaron la lucha por el poder de los clanes, buscando autodeterminacion e iluminacion. Algunos susurran que hay algo mas oscuro tras su abandono de la Yihad, pero la mayoria de los vampiros piensan que el Inconnu no son mas que un grupo de reclusos desilusionados.
SISTEMA DE JUEGOCada punto en los atributos y en las habilidades representa un dado de 10 caras. Al realizar una acción, has de superar una dificultad. Los éxitos obtenidos (nº de dados por encima de la dificultad) determinan “cómo” de bien realizas la acción. Los fallos (si ningún dado supera la dificultad) determinan que simplemente no consigues realizar dicha acción. Los fracasos (cuando sacas mayor nº de unos que de éxitos) determinan que además de no conseguir la acción, ocurre algo en tu contra, es decir, te sale el tiro por la culata. La gran ventaja de vampiro es que si, al realizar una tirada, tu puntuación en el atributo a usar, más la puntuación en la habilidad a usar, resulta igual o mayor que la dificultad impuesta, superas la tirada automáticamente. P.ej. Kurt quiere pasar desapercibido por detrás de la policía, pues ha de tirar un nº de dados igual a su puntuación en astucia (atributo) + sigilo (habilidad) a dificultad 6 (la dificultad viene determinada por el narrador o a veces por el libro). Si la suma de los dados a tirar es menor que 6, tendrá que tirarlos y podrá obtener un fracaso, en el que se tropezaría y llamaría la atención de todos, podrá obtener un fallo, en el que la policía lo vería, o un éxito, en el que la policía no lo vería. Sin embargo, si la suma de sus puntuaciones es mayor que 6, conseguiría un éxito sin tener que tirar. Creo que está bastante claro, ¿no?. Yo creo que es el mejor juego de rol que existe en el mercado con gran diferencia, y además tiene la ventaja de que se puede mezclar con muchos otros libros del Mundo de Tinieblas, como el “Hombre Lobo el Apocalipsis”, “Mago la Ascensión”, “Wraith el Olvido” (espíritus), “Chalenging El Ensueño” (hadas)…. Otra gran ventaja es que tiene muchos suplementos con los que la intriga y el misterio nunca se acaban. Si quieres saber más, prúebalo, te gustará.

LIBROS PUBLICADOS

Hay muchos, muchísimos libros sobre Vampiro La Mascarada. Te nombreo más o menos los básicos (no se si son básicos, pero son los que recuerdo en este momento)Vampiro La Mascarada: El primero y básico.
Vampiro La guía del jugador: Una muy buena ampliación del anterior.
Vampiro Edad Oscura: Parecido al primero, pero en la época medieval.
Vampiro El Sabbat: Como el primero pero desde el punto de vista sabbat.
Vampiro El Teatro de la Mente: Para jugar a Vampiro en vivo.
Libros de Clanes: (hay 1 por clan, van separados) cada clan explicado detalladamente y con nuevos poderes, méritos y defectos. (Creo que ya están todos traducidos).
Libros Varios: Que contienen módulos, como Milwokee Nocturno, Chicago Nocturno, Constantinopla Nocturno… y muchos más.

 Brujah Ventrue